El silo de Cádiz nunca construido

Las historias sobre silos son siempre un tema de curiosidad para aficionados y curiosos que se acercan a estas moles de hormigón que se perfilan en nuestros pueblos y capitales del interior de la península y, en menor medida, sobre las capitales costeras. Tanto es así, que solo existen 2 unidades bajo la tipología de puerto, es decir, un silo construido para cargar/descargar cereal de las embarcaciones y transferirlo a otros medios de transporte (generalmente el ferrocarril). Estoy hablando de los silos de Málaga (demolido) y el macro silo de Santa Cruz de Tenerife.

Pero desde la perspectiva del Servicio Nacional del Trigo no siempre fue así y ejemplo de ello son los registros localizados en el archivo histórico del Fondo Español de Garantía Agraria, donde existe documentación referente a otros silos portuarios que no fueron construidos, tales como Santander, A Coruña o Cádiz. Este último silo el que traemos a colación en este artículo pues rondaba la mente del SNT desde los orígenes de la Red Nacional de Silos, y ya para 1950 el Ingeniero José Ynzenga había diseñado los primeros borradores sobre este proyecto ubicado en la Zona Franca del puerto de Cádiz. Llama la atención que los bosquejos consultados reflejan una arquitectura racionalista, muy alejado de las directrices que se siguieron para silos de equivalente importancia, como el silo de Córdoba o Alcalá de Henares, inaugurado ese mismo año bajo un lenguaje historicista. La siguiente imagen refleja un silo muy mecanizado, de aspecto racionalista-funcional que será perpetuada en los sucesivos bocetos de anteproyecto diseñados en 1963 y 1965.

Los planos de 1950 reflejan un edificio de hormigón armado de unos 45m de altura, un sistema de celdas cuadradas, torre frontal altamente mecanizada con sistemas de selección de semilla entre otros, y tolvas de carga y descarga directa hacia los buques de grano mediante brazos articulados. También se observa la presencia de apeadero de ferrocarril anexo al volumen principal, algo que ya era habitual en los silos de tránsito y que se mantendrá en los macrosilos que se construirán hasta finales de los ochenta.

En 1963 el esquema funcional se respecta pero se proyecta mediante un sistema de torre central (ensayado en otras tipología de menor e igual escala) dando como resultado un edificio simétrico que ahora presenta fachada principal hacia el mar y donde se mantiene la lógica anterior de grandes ventanales verticales .

El último cambio estético lo vemos poco tiempo después, en 1965, donde se mantiene la torre central pero cambia el criterio de ventanales hacia una opción más sencilla pero que provoca a nuestro criterio una pérdida competitiva que era santo y seña de la arquitectura de los silos del primer período. El mayor cambio que observamos es que la torre central crece en altura para dar respuesta a unas mayores exigencias mecánicas (sistemas de selección incorporados a la torre) y se simplifican las elevaciones exteriores tomando un camino estético replicado en silos de pequeña escala.

Por último, queremos hacer una breve mención a la complejidad mecánica de estos edificios y que queda plasmada en el siguiente esquema adjunto al proyecto. El complejo sistema de elevadores daba respuesta a múltiples medios de transporte (marítimo, terrestre ferrocarril, terrestre camiones), medios de pesado, medios de control de plagas, etc.

Concluimos este artículo diciendo que la información aquí plasmada es mínima en comparación con la información disponible, siendo el tema de los silos no construidos un argumento ideal para ser desarrollado como tesis de grado o tesis de maestría.

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