Cómo Funciona un Silo?

En la naturaleza básica de un silo o granero reside su capacidad de almacenamiento, manejabilidad del grano durante los procesos de recepción/expedición, selección de semillas, etc.

Para un mejor entendimiento de estas labores se desarrollarán a continuación aquellos invariables aplicables al concepto almacenamiento vertical u horizontal, su particularización cuando proceda en determinadas unidades y las relaciones que entre ellas puedan establecerse.

Las unidades de la Red presentan diversos componentes que han permanecido invariables en todas las tipologías de almacenamiento vertical y que consideramos imprescindibles para el cumplimiento de su función:

  • La torre elevador, como razón de ser y origen del almacenamiento vertical. Aloja en su interior la maquinaria necesaria para elevar el grano desde el foso inferior de descarga hasta la parte intermedia o la galería superior horizontal. Iconográficamente ésta puede aparecer en fachada, destacando o inserta en el volumen principal, o incluso al interior sustituyendo una celda. Se trata de un espacio eminentemente vertical y con una iluminación variable, según se encontrase a fachada o al interior.
  • La galería superior horizontal de reparto está destinada a la distribución horizontal hacia la celda deseada. En las primeras unidades, esta galería ocupaba la parte superior de todas las celdas del silo, sin embargo por economía, poco a poco derivó en un pasillo con el ancho de las celdas centrales y unas pequeñas mansardas laterales para el acceso a las filas de celdas laterales.

Existen numerosas variantes para resolver esta galería, de forma que, atendiendo a su cubrición las encontramos con cubierta inclinada o plana, atendiendo a la maquinaria, fija o móvil, y según la espacialidad interior puede ser de una o dos alturas. La iluminación es muy buena en estos espacios debido a la presencia abundante de ventanales.

En ocasiones, esta galería ha servido de nexo de unión entre distintos silos; ésto sucede en muchas de las poblaciones donde, por distintas causas, es necesario realizar una ampliación de la capacidad de almacenamiento y se optó por enlazar dos silos a través de su galería superior.

Las celdas de almacenamiento son grandes depósitos verticales adosados entre si formando filas. Son diversos los parámetros que rodean la existencia de éstas:

-Materialidad: hormigón, ladrillo cerámico armado, acero...

-Formalización: circular, rectangular, hexagonal…

-Altura: para su definición intervienen factores de resistencia del terreno y necesidades de almacenaje.

-Apoyo: celdas apoyadas o elevadas,  de menor a mayor coste económico.

  • La galería inferior horizontal está destinada a la recepción del grano procedente de las celdas para su reexpedición a granel o ensacado. En las primeras unidades, ésta galería suponía el total de la planta bajo las celdas, pero su elevado coste derivó en un pasillo con el ancho de las celdas centrales y unos pocillos donde se alojaría determinada maquinaria que vierte nuevamente al foso principal bajo la torre elevador.
  • La nave anexa sirve para realizar tareas de ensacado, selección y guarda de maquinaria. Presente en un elevado número de unidades, sus características son similares en la mayoría de los casos:

-Adosada lateral o posteriormente al silo.

-Cubierta inclinada con formación de pendientes a base de cerchas prefabricadas.

-Interior diáfano con algunas particiones para servicios y pequeños cuartos de mantenimiento.

-Escaso valor iconográfico, por lo que suele pasar desapercibida para la población.

  • Las pequeñas edificaciones de servicio son frecuentes, pero no una invariable. Estamos haciendo referencia a los aseos, básculas, casa del guarda o jefe de silo, centro de transformación,… En general son elementos de escasa entidad, descontextualizados, y a priori, de un valor cuestionable.

Cada unidad determinará el papel que ocupa en la red, y se materializa a través del número de maniobras capaz de realizar. A continuación se describen la totalidad de las maniobras posibles a realizar, para en la Tabla I posterior conocer qué tipologías pueden asumir cada maniobra.

  • Recepción: el grano procedente del ferrocarril o por carretera, ensacado o a granel, se deposita en la tolva de la báscula para su pesaje; desde él cae al pie del elevador principal donde se eleva hasta la parte superior del silo para su distribución a la celda que se desee por gravedad.
  • Recepción por barco: se realiza, a diferencia de la anterior, por aspiración neumática mediante ocho tubos de succión manejados por plumas fijadas a la pared. Puede realizarse con o sin antelimpia.
  • Recepción con antelimpia: el grano, ensacado o a granel, se deposita en la tolva de la báscula de reloj, desde donde cae al pie del elevador secundario, que lo sube hasta la máquina de antelimpia. A la salida de ésta es conducido por un tubo de caída al pie del elevador principal, que lo lleva a la parte superior del silo para su distribución.
  • Transvase de celda a celda: el cereal depositado en una celda puede transvasarse, bien por conveniencia de ubicación o bien para evitar un principio de fermentación debido al excesivo grado de humedad. El grado de mecanización del silo determinará la rapidez de la operación.
  • Transvase de celda a celda con antelimpia: combinación de las dos últimas operaciones.
  • Expedición de grano ensacado: se coloca la báscula ensacadora portátil debajo de una de las celdas y se procede al llenado de los sacos con un peso prefijado.
  • Expedición a granel: desde determinadas celdas se procede al pesado automático del grano para su posterior vertido a granel a camión o ferrocarril. Esta fase varia sustancialmente de unos silos a otros, especialmente en su mecanización y continente receptor. La expedición a granel o en saco puede realizarse de manera simultánea.
  • Expedición por barco: previo pesaje automático el grano es conducido hasta un depósito de espera y desde él cae por gravedad al barco mediante tubo articulado.
  • Reexpedición: desde una altura aproximada entre 4 y 5m sobre el nivel del suelo se dispone una salida de grano directa para la tolva de la báscula ensacadora. El cereal por debajo de esos metros cae a un pocillo enterrado desde donde un tornillo helicoidal portátil lo asciende hasta la báscula ensacadora.
  • Selección en nave: contiguo al silo aparece una nave con maquinaria de selección que pueden alimentarse directamente por medio de unos tubos de salida que se colocan en la pared de las celdas más próximas.
  • Selección mecanizada: la instalación de un tren de selección vertical para cereales y leguminosas en el interior de la torre permite separar cualquier grano según su tamaño, forma o densidad.
  • Recepción de partidas pequeñas: la llegada de pequeñas partidas de grano ensacado se pesa en básculas de plataforma y es recogido en un elemento auxiliar de recepción, desde el cual pasa directamente a una de las cuatro celdas próximas al elevador. Con este sistema podemos no interferir en los grandes transvases de grano que estén realizándose en el momento.
  • Desinsectación del grano: el grano infectado ya ubicado en una celda es trasladado a una celda “hospital” situada en las inmediaciones de la torre-elevador. En dicha celda se le inyecta un gas a presión que es nuevamente extraído de la celda. El proceso se realiza en celda hermética debido a la toxicidad de los agentes utilizados.
  • Desecación del grano: la presencia excesiva de humedad en puntuales ocasiones puede hacer peligroso su almacenamiento. Para su secado existen celdas especiales donde el aire a presión procedente de un ventilador se reparte por medio de tuberías de fábrica y unas viseras horizontales.
  • Aspiración de polvo: un sistema compuesto por un ventilador y filtros de mangas para polvo permite aspirarlo tanto en el transporte de grano como en el proceso selectivo.

¿Cómo Funciona un Silo? 

¿Cómo Funciona un silo?

La construcción de una Red Nacional de estas dimensiones fue afrontada desde la optimización de unos recursos económicos y técnicos muy limitados, tal vez alejados de los procedimientos ingenieriles que desde primeros del S.XX se apuntaban desde EE.UU. y algunos países europeos.  A pesar de ello, la necesidad de extender la Red en un breve período de tiempo y a lo largo y ancho de un extenso territorio, desencadenó en soluciones técnicas de prefabricación y seriación constructiva.

Soluciones de cerchas, pilares, paredes, vigas, carpinterías, maquinaria, fueron repetidas en innumerables ocasiones y evolucionadas según se fueron descubriendo sus carencias.

De este modo puede decirse que la Red supuso un pequeño laboratorio constructivo para el entendimiento de la tecnología que se estaba desarrollando en una España de fuertes carencias técnicas, económicas y sociales. La centralización técnica en Madrid dio pie a numerosas modificaciones de proyecto según las circunstancias particulares de cada ubicación.

El análisis de la construcción de estos silos y graneros requiere una profundización que, desde nuestro criterio, deberá ser desarrollada en un futuro próximo. En consecuencia, esbozaremos ahora unas trazas fundamentales para la comprensión de los principales elementos de estas edificaciones:

  • Estructura portante en silos: los elementos resistentes de la estructura general se han construido en todos los casos en hormigón armado1. Las memorias y planos de cada proyecto en los archivos del FEGA permiten conocer con mayor detalle las soluciones estructurales adoptadas para pilares, vigas, fosos, tolvas, cimentaciones, etc.
  • Cimentación: la dispersión territorial de las unidades de la Red impedía la aplicación directa de las experiencias locales en materia de geotécnica. En cada ubicación se realizaban sondeos y calicatas para determinar el nivel freático y la resistencia del terreno. Los resultados obtenidos reflejaban en ocasiones circunstancias favorables para la ubicación de la edificación,mientras que en otras, incluso limitaban la altura de las celdas (y a su vez la capacidad total de almacenaje de dicha unidad).
  • Paredes de celdas en silos: su ejecución representa el 75% del volumen total construido, siendo fundamental, conjuntamente con la maquinaria, su repercusión sobre el coste total de la edificación. La elaboración de un estudio1-3  sobre la disponibilidad territorial de los diferentes materiales intervinientes en la construcción, fue determinante para la elección del sistema de paredes de ladrillo armado como predominante en la Red. Por esta razón, son minoritarias las localidades con silos íntegramente construidos en hormigón o acero. En concreto se adoptó el sistema preconizado en Alemania por Schultz y Kling, que presenta la ventaja de suprimir costosos encofrados y agilizar la construcción de gran parte del volumen construido. Los cálculos para el armado de las paredes se realizó considerando la curva de presiones correspondiente a franjas de un metro asimiladas como vigas empotradas en sus extremos. De este modo, las paredes interiores de las celdas necesitan armaduras simétricas, mientras que las paredes exteriores solo en la cara externa de la misma. Con objeto de dotar a los encuentros de mayor rigidez, éstos se achaflanan a 45º. Estudios económicos de esta solución aportan un ahorro del 30%3 frente a la solución íntegramente en hormigón armado.
  • Cubiertas en graneros y naves: la simplicidad constructiva de la estructura de muros de los graneros y naves no dio pie a la innovación más allá que a través de los elementos de soporte de sus cubiertas. Y así ocurrió, presentándose numerosas alternativas de prefabricación de cerchas de hormigón, acero o mixtas, que han aportado singularidad a un espacio de gran sencillez espacial.
  • Cubiertas en silos: existen multitud de soluciones adoptadas, seguramente fruto de la evolución de las cubiertas inclinadas a las cubiertas planas, transitables o no. La estructura portante de las cubiertas puede estar integrada en la propia solución constructiva que procede del cuerpo de celdas o ser independiente conceptualmente. Ejemplo de ello lo encontramos en el silo de Carmona, donde el sistema de cubiertas se sustenta sobre un sistema mixto de muros de cargas y pilares de hormigón de pequeñas dimensiones que colaboran parcialmente en el esquema propuesto para el cuerpo de celdas.
  • Maquinaria en silos: la mayor o menor presencia de maquinaria ha marcado la operatividad de cada unidad de la Red y sus costos de construcción, mantenimiento y uso. Para poder evaluar estos parámetros se adoptaron unos índices4 cuyo examen reveló que el coste de maquinaria podían suponer entre el 89,2% de los primeros silos hasta el 15,5% de las soluciones más económicas1.
  • Maquinaria en graneros: la mecanización de almacenes horizontales demostró que se alcanzaban índices muy similares, o incluso superiores, a los mínimos logrados en algunos tipos de silos. Una vez demostradas las ventajas de funcionalidad de un silo frente al granero y la similitud de sus índices, puede considerarse desestimada la adecuación de instalar nuevos graneros5.
  • Carpinterías: el análisis de planimetría original determina que determinadas soluciones de carpintería fueron estandarizadas.
  • Marquesinas: es frecuente la aparición de marquesinas o grandes vuelos que protegían las operaciones de recepción o expedición de cereal. Su ejecución en hormigón o acero determina que fueran planificadas conjuntamente con el edificio principal o no, respectivamente.

Anotaciones

Descripción apoyada en el esquema suscrito por: SALAMANCA CASCOS, DAVID. Los gigantes del siglo XX, reinterpretación en el siglo XXI. 2008. Universidad de Sevilla.

MINISTERIO DE AGRICULTURA. Servicio Nacional del Trigo. Veinte años de actuación. Madrid; 1958.

CAVERO BLECUA, MIGUEL. “Ponencia sobre la Red Nacional de Silos en España. Los diversos tipos de Silos y su construcción”. Ministerio de Agricultura, Madrid, 1959.

MINISTERIO DE AGRICULTURA. Red Nacional de Silos. Madrid: Servicio Nacional del Trigo; 1947.

MINISTERIO DE AGRICULTURA. Servicio Nacional del Trigo. Veinte años de actuación. Madrid; 1958.